Llevo unos días sin escribir nada, pero es que creo que la semana pasada me pusieron una vela negra, y hasta ayer lunes no empecé a enderezar mi karma. Un día después, empiezo a verlo todo mejor. Definitivamente, pequeños cambios de actitud hacen que la calidad de vida de una persona suba (o baje) más de lo que a priori, sobre el papel, uno pudiera pensar.
Aquí un ejemplo.
En el camino de casa a la oficina, debo pasar por al lado de una de las mayores sucursales de Renesas, que a su vez, es uno de los mayores fabricantes de chips electrónicos del mundo. Ni que decir que tengo la mala suerte que voy en dirección contraria a esta gente, de modo que cuando yo voy ellos vienen… y obviamente, los horarios coinciden. Hasta ahora nunca había sido un problema… van todos con su iPod, dándole al móbil, en fila india…

Hasta que la semana pasada, se incoporan todos los nuevos empleados (la entrada aquí), y ya me tiran la fiesta por el retrete. De repente, estos chavalines se juntan con otros chavalines, de modo que tienes grupitos de 3 o 4 recién graduados japoneses de 22 años, hijos únicos, con sus peinados de pokemon, sus trajes negros todos iguales, sus corbatas con el nudo windsor (este año se estilan tonos azules, en especial, rayas diagonales gruesas, por si alguien está interesado)… que van hablando y haciéndose reverencias – asintiendo constantemente, sin parar atención al hecho de que están en una vía pública… es decir, con más gente alrededor. Grupitos de 4 dónde ninguno quiere dar el brazo a torcer, y todos quieren ser iguales, lo que equivale a andar todos en paralelo, no importa si hay espacio o no.

La semana pasada, todos los días lo mismo. Ir caminado y venga a salirme de la acera, venga a pararme para dejarlos pasar, venga a chocarme por que básicamente no prestan atención…

Desde ayer lunes, nueva semana nueva actitud. Estoy utilizando la técnica de Bárbara cuando esta en las estaciones grandes. Levantar el brazo a la altura del hombro, puño cerrado por delante, y no salirme de la linea recta.
El resultado hasta ahora han sido ya tres japoneses empanados que se han llevado un puño… literalmente, levantar el brazo a 10 metros de cruzarse con alguien, ver como los otros se dan cuenta que se la va a meter, el chaval “hai hai hai” y sin mirar, y chof… lo mejor, viene el posterior sumi masen (perdón!) que te espetan.
Esto por no decir los golpes hombro a hombro, los frenazos que algunos tienen que meter en seco…
Ah… con esto, de repente, como que el ánimo se le sube a uno.
Mi siguiente mini-proyecto científico consiste en ir observando hasta cuando dura la camareria, los trajes negros y los peinados molones. Cuando les va a poder el dormir media hora más… el no tener que llevar el traje a la tintoreria… dos meses? Tres meses?….
Related posts:
Sigue navegando !!!
07 April 2009, 10:51 pm
Bueno…espero que tu karma se enderece del todo muy pronto. Ayyy…esos males de ojo !! Ýo creo que habrá sido alguno de esos chicos que se llevaron tu puño de recuerdo
Una abraçada !!!
07 April 2009, 11:58 pm
Molaria una foto de tu tecnica del puño xD
08 April 2009, 7:41 am
Mu buena la técnica del puño, jajaj. Yo también espero fotos!!
(Ya que has comentado lo del peinado pokémon, muy buena definición… Ayer conocí a uno de los nuevos profes e iba igualico).
08 April 2009, 2:37 pm
Nuria -> yo tambien lo espero.
cosarara -> google -> bruce lee… ma o meno.
rubia -> sin medio kila gomina uno no es nadie..